Uno de sus mayores atractivos es El Capricho de Gaudí, una obra del célebre arquitecto catalán. Su fachada de cerámica colorida y su diseño único lo convierten en una de las construcciones más fotografiadas del norte de España. Es recomendable comprar las entradas online con antelación, ya que es un punto muy visitado, sobre todo en verano.
Comillas fue una de las primeras ciudades españolas con alumbrado eléctrico y tiene una historia muy vinculada a la emigración a América y al regreso de los llamados “indianos”. Muchos de sus edificios modernistas fueron construidos por estos ricos emigrantes al volver.
Palacio de Sobrellano y capilla-panteón
Muy cerca se encuentra el Palacio de Sobrellano, antigua residencia del Marqués de Comillas. El edificio refleja el esplendor aristocrático de finales del siglo XIX, y junto a él, la capilla-panteón, con detalles neogóticos, merece una visita pausada. El conjunto ofrece visitas guiadas durante todo el año.
Naturaleza, costa y miradores
Pero Comillas no es solo cultura. Su playa urbana es perfecta para paseos tranquilos y para disfrutar de una jornada de sol sin agobios. Muy cerca, puedes seguir senderos costeros que llevan a miradores naturales, desde donde contemplar acantilados y el mar Cantábrico en todo su esplendor.
También es un destino perfecto para hacer una escapada de un día si estás alojado en el área de Boo de Piélagos o Santander, ya que se encuentra a solo 30 minutos en coche. Puedes combinar la visita con un almuerzo en el centro del pueblo o en alguno de los restaurantes frente a la playa.
¿Dónde aparcar en Comillas?
Durante los meses de verano, el aparcamiento puede ser complicado. Hay varios aparcamientos públicos gratuitos a las afueras del centro histórico, desde donde puedes caminar cómodamente hasta los principales puntos de interés.
¿Te alojas en Boo de Piélagos?
Desde Posada H. El Alba, en Boo de Piélagos, puedes llegar fácilmente a Comillas por la A-67 y la CA-131. Es una excursión ideal para combinar naturaleza, mar y arquitectura en un solo día.
A pocos pasos, puedes visitar el Palacio de Sobrellano y su impresionante capilla-panteón, ejemplos del esplendor aristocrático de finales del siglo XIX. Pero Comillas no es solo cultura y arte. Su playa urbana es ideal para paseos tranquilos, y el entorno natural que la rodea permite descubrir acantilados, senderos y miradores con vistas inolvidables al mar Cantábrico. Un lugar perfecto para pasar el día si te alojas en Boo de Piélagos o alrededores, ya que se encuentra a tan solo 30 minutos en coche.